Es sólo que puse todo y quizá mucho de más incluso sabiendo, intuyendo que esto ocurriría tarde o temprano. Pero nunca me imaginé que fuera tan duro. Tan complejo. O que todo esto dejaría un vacío que no había tenido nunca antes. Porque mi vacío ahora es doble y tiene miles de razones. Las razones de siempre, pero más terribles y más perceptibles que nunca. Y la otra razón. Y, al final, ese sentimiento de ser infinitamente insuficiente.