"Quizá todo lo que haga me resulte patético, imbécil, repasado a asco y sobre todo a fútil, sin sentido, sin ningún final que pudiera servirme, nada que tenga el menor sentido porque lo único que obtengo es una felicidad plástica pasada a vacío y momentaneidad, a ahogo y pena bien disimulada que no logra irse con nada, finalmente con nada por más que lo intente, por más que trate, por más que intente convencerme que así es mejor, que así debe ser. Simplemente ahora todo me sabe a cosas insuficientes. Porque todo se me convierte en insuficiente cuando todo lo que tengo se me desparrama por todos lados, por todas partes y no hay nadie, sólo miedo y ya nada más que esperar".